Potro comiendo forrajeUn caballo que se alimenta libremente con un forraje de calidad (como ocurre en la naturaleza) es un caballo que tiene cubiertas sus necesidades nutritivas básicas. Y no necesitará pienso a no ser que su nivel de ejercicio y su condición específica así lo aconsejen.

Esto es algo que no nos cansaremos de repetir, a pesar de que nos dedicamos a fabricar piensos para caballos, yeguas y ponis de toda edad y condición.

Pero como es muy difícil acceder a un forraje de calidad para suministrar continuamente a los caballos, ya sea por motivos económicos, de tiempo o de disponibilidad de forraje, el pienso se ha convertido en un alimento complementario y necesario para mantener saludables a nuestros equinos.

Un caballo que se alimenta libremente con un forraje de calidad (como ocurre en la naturaleza) es un caballo que tiene cubiertas sus necesidades nutritivas básicas. Y no necesitará pienso a no ser que su nivel de ejercicio y su condición específica así lo aconsejen.

Esto es algo que no nos cansaremos de repetir, a pesar de que nos dedicamos a fabricar piensos para caballos, yeguas y ponis de toda edad y condición.

Pero como es muy difícil acceder a un forraje de calidad para suministrar continuamente a los caballos, ya sea por motivos económicos, de tiempo o de disponibilidad de forraje, el pienso se ha convertido en un alimento complementario y necesario para mantener saludables a nuestros equinos.

Sin embargo, a pesar de que el pienso es complementario, demasiados profesionales y amantes de los caballos lo eligen (aunque sea cuidadosamente y estudiando su composición) antes de ver de qué tipo de forraje disponen.

Caballos comiendo alfalfa seca

Elige el pienso según el forraje

Lo correcto es ver primero de qué tipo de forraje podemos disponer y, según la calidad nutricional del mismo, elegir después el complemento: el pienso.

Si el forraje tiene poca calidad nutritiva (como ocurre con la paja de cereal), el pienso debe aportar más nutrientes. Y al contrario. A forraje con más nutrientes, pienso más rebajado en los nutrientes que posee el forraje.

Una característica que debemos conocer sobre los forrajes que suministramos a nuestros caballos (y si no los conocemos debemos consultar a nuestro veterinario o nutrólogo) es su energía digestible.

La paja de cereales contiene poca energía (400-450 Kcal/Kg), mientras que el heno en general y la alfalfa son forrajes con una carga energética mucho mayor (de 1.800 a 2.200 Kcal/Kg).

En verano, como os contamos en Contra los cólicos, es recomendable dar un forraje de mayor calidad.

Por ejemplo, si damos paja de cereales a un caballo con nivel de actividad media, deberemos suministrarle un pienso específico para este nivel de actividad como el EQS-5. Sin embargo, si cambiamos de forraje a alfalfa o heno podríamos o bien reducir la cantidad de EQS-5 en un 20%-25% o bien pasar a Hipic Horse dándole la misma cantidad de pienso que antes.

Da el forraje antes que el pienso

Una vez elegido forraje y pienso, es importante saber cómo dar las raciones. Como ya hemos explicado en el post la frecuencia de las raciones, el forraje debe suministrarse antes que el pienso y dejando transcurrir un mínimo de 30/45 minutos, de modo que se incremente la digestibilidad y asimilación de nutrientes de ambos alimentos.

Trocéalo si puedes

No hace falta trocear la paja de los cereales, ya que la longitud de la mayoría de sus tallos favorece su ingestión.

Lo habrás observado cuando pones la paja en las forrajeras, en las rejas o en el suelo del box de los caballos estabulados: el taco suele deshacerse en trozos pequeños, de entre 7 y 20 centímetros, en el momento en que el caballo mete su hocico para comer.

Pero en el caso de la alfalfa henificada, ¿no has observado que cuando la echamos a los caballos les salen de la boca hebras que casi llegan al suelo? Esto es porque sí conserva la longitud de la planta tal y como se ha segado.

Por eso es conveniente cortar la alfalfa seca en trozos de 10 o 15 cm siempre que sea posible.

* Históricamente los responsables de las caballerías preferían la paja trillada a la segada que conservaba toda su longitud. Y en el caso de la alfalfa habrás observado en cuadras antiguas que disponían de un cortador (una especie de hoz gigante), normalmente colgado en una pared, para cortar la alfalfa seca cuando llegaba la hora de dar de comer a los caballos.

Vigila que no le falte

Si das de comer a tu caballo tres veces al día la cantidad mínima de forraje diaria deberá ser del 1´5% del peso vivo, recomendable el 2%.(ver artículo sobre el cálculo del peso vivo del caballo)

Pero a diferencia del pienso, el forraje no se suele pesar en la práctica diaria y se suministra a ojo.

Si lo haces así, es importante que observes el entorno donde están los caballos (bien sea un box o un padock). Si el suelo contiene bastantes restos de paja o forraje, le estás dando suficiente.

Y recuerda que dando un forraje correcto en la forma, tiempo y cantidad adecuados evitarás muchísimos problemas de carácter digestivo en el caballo y aprovecharás de manera más efectiva los piensos, en el caso de que se los des.